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jueves, 7 de agosto de 2014

Comienzan las restricciones fronterizas en Nogales

Durante los años anteriores a la revolución no había ningún impedimento para el cruce internacional de mexicanos por la frontera de Nogales. Es más, al inicio de esta población, ni siquiera había calle Internacional del lado estadounidense de la frontera, y las casas construidas “al otro lado” llegaban hasta la frontera misma. Se decía, como broma, que mientras la casa estaba del lado estadounidense, la pintura que cubría las paredes se encontraba ya en México. Todo esto cambió cuando se ordenó la demolición de las construcciones aledañas a la frontera para dejar una franja de 60 pies como Calle Internacional del lado estadounidense.

Pasaron los años, y como consecuencia de la Guerra Europea en la que Estados unidos no se había involucrado antes de 1917, y del desarrollo de la revolución en México, la nación vecina inició alrededor de esos años una serie de medidas que tuvieron varias metas y objetivos. En primer lugar, éstas fueron para lograr un mayor control sobre sus fronteras, además se buscaba influenciar el desarrollo de la revolución mexicana, y finalmente se intentaba conservar la situación de que México, que ya para entonces se había convertido en uno de los principales exportadores de petróleo del mundo, no cobrara impuestos por su petróleo

Además, en el terreno de los hechos, podríamos fechar el inicio de esta mayor injerencia estadounidense sobre México y en nuestra frontera común, en el reconocimiento que le hiciera el entonces presidente estadounidense, Woodrow Wilson, a la facción carrancista y desconocimiento a la villista, el 19 de octubre de 1915. En todo ésto Nogales y la frontera entre ambas naciones jugaría un papel fundamental como se verá en seguida.

El día 12 de ese octubre, Pancho Villa llegaba a Nogales Sonora al mando de unos 2 mil hombres de tropa, mientras que el grueso de sus fuerzas se quedaban cerca de Naco. Lo curioso es que ese mismo día, el Gral. Alvaro Obregón también visitara a Nogales, pero Arizona, aunque ninguno habló con su contrincante.

Obregón declararía después que vino a negociar la rendición de las tropas yaquis del Gral. Urbalejo, aunque los hechos que sobrevinieron poco después hacen alimentar la duda. Villa permanecería en Nogales unos días, y el 16 salía al Sur del Estado, en donde fue rechazado el 19 cuando intentó tomar Hermosillo, y en seguida se dirigió al Noreste de la entidad para intentar tomar Agua Prieta. Lo que no sabía era que Estados había permitido que tropas mexicanas reforzaran a esa población, viajando por tren a través de territorio estadounidense, y sin saber ésto, Villa atacó a esa población aunque fue derrotado.

En represalia por lo que consideró una traición, Villa atacó a la población estadounidense de Columbus, Nuevo México, el 9 de marzo de 1916. El pueblo fue quemado y 17 estadounidenses muertos. Esto llevó, a su vez, a que el presidente Wilson ordenara la llamada Expedición Punitiva, en la que el General John Pershing  al mando de un cuerpo militar de alrededor de 10 mil soldados estadounidenses entró a México por Chihuahua en búsqueda de Villa, aunque sin lograr capturarlo. (en la fotografía de arriba, de la que erróneamente se ha dicho que fue tomada en Nogales, aunque la realidad es que el escenario fue El Paso, Texas y antes de los hechos narrados aquí, cuando aún no se daba el distanciamiento entre las facciones revolucionarias, aparecen de Izq. a Der. Alvaro Obregón, Francisco Villa y el General estadounidense John Pershing)

Mientras sucedía todo ésto en Chihuahua, en Sonora la frontera estadounidense de Nogales fue reforzada con varias compañías de ametralladoras, otras tantas de cuerpos de señales, con casi un regimiento de artillería, otro de caballería y seis regimientos de infantería; la oficina del Cónsul estadounidense en Nogales, Sonora, fue cambiada a Nogales, Arizona, y se les ordenó a los dueños de armas que las registrasen, y algunas les fueron confiscadas. Pero eso no fue todo, el gobierno estadounidense impuso un embargo a todos los alimentos exportados a México, mientras que Nogales, Sonora, que dependía casi totalmente de la oferta de alimentos de Nogales, Arizona, sufrió enormemente.

En respuesta a estas medidas del gobierno federal estadounidense, y previniendo una invasión militar a Sonora, el gobierno del Estado ordenó que se realizara un inventario de todos los alimentos que había, y así llegó el verano. Pasaron mayo y junio mientras los nogalenses veían cómo pasaba el tiempo y la situación internacional empeoraba. En junio se ordenó cortar las líneas de comunicación entre Nogales, Agua Prieta y Naco y los funcionarios se concentraron en Hermosillo. Días después, estos días hace casi cien años, toda la población de Nogales, Sonora fue evacuada y quedó sólo un cuerpo de voluntarios al mando del Comandante de Policía, Rubén Rivera, para cuidar el poblado, y lo mismo se hizo en Agua Prieta y Naco, mientras que la mina de Cananea paraba totalmente. No sería sino hasta mediados de julio que se alejó el peligro de invasión y regresó la población a esta frontera, aunque para entonces Villa, que continuamente se escondía de Pershing, había reunido nuevamente a unos  10 mil soldados y controlaba gran parte de Chihuahua.

La Expedición Punitiva terminaría formalmente el 7 de febrero de 1917 sin haber cumplido su meta de apoderarse de Villa, aunque ésta le sirvió al ejército estadounidense de campo de entrenamiento para la Primera Guerra Mundial, en la que Estados Unidos entraría dos meses después, cuando las fuerzas estadounidenses fueron dirigidas por el mismo Gral. John Pershing.

Para entonces, el General Alvaro Obregón había renunciado a la Secretaría de Guerra, y en septiembre siguiente inició un recorrido por la unión americana, se entrevistó con el presidente Wilson, y al regresar a México estableció su residencia precisamente aquí, en Nogales, a unos pasos de la frontera. De esta manera, Nogales se preparaba para la realidad posbélica.

domingo, 1 de junio de 2014

La emigración reciente de mexicanos a EUA

Otro de los importantísimos temas del desarrollo histórico de esta frontera está en la inmigración hacia Nogales o bien en la emigración de nogalenses a Estados Unidos. Sin embargo, no existen estadísticas confiables que cubran la emigración o inmigración desde o hacia Nogales, por lo que en este artículo hablaré exclusivamente de la emigración de mexicanos a los Estados Unidos.


Esta ha variado en intensidad y calidad con el tiempo y, como es natural, ha estado impulsada por distintas causas, por diferentes motivos. De esta manera, a caballo entre los siglos XIX y el XX, la principal motivación era la demanda de mano de obra laboral para la construcción de los ferrocarriles. Vendría después la expulsión a Estados Unidos de mexicanos causada por la revolución mexicana y la Guerra de los Cristeros. Sin embargo, fue a partir de 1970 cuando se presentó una explosión en emigración a la nación  vecina, y ya durante los últimos años, a partir del 2000, la emigración a Estados Unidos alcanzó su clímax y es probable que haya empezado a declinar.

Balance de la emigracion neta
Ahora bien, si intentamos profundizar en las razones de estas tendencias, y restringiendo nuestro análisis a los últimos años, encontramos que el estancamiento o disminución de los últimos años se debe a una enorme disminución en los mexicanos que han  entrado a Estados Unidos (de unos 3 millones  en 1995 a 1.4 millones el 2010), acompañada del crecimiento de la cantidad de mexicanos que regresan a nuestro país (de 670  mil el 1995, a 1.4 millones el 2010). El balance final de esta situación es como aparece en la gráfica adjunta, en la que aparece el resumen durante los últimos años.

Poblacion de mexicanos en EU por condado
Actualmente, hay aproximadamente 11.5 millones de extranjeros en Estados Unidos, de los que el 59% son mexicanos, o sea unos 6.7 millones.  Según el censo del 2000, la mayoría de éstos vivía entonces en Los Angeles,  cuyos 9.5 millones comprendían aproximadamente a 1.5 millones de nacidos en México. Le seguía Chicago, donde de unos 5.5 millones de habitantes medio millón habían nacido en México. Después venía Houston, Texas, con un total de 3.4 millones de los que .4 millones eran nativos mexicanos, y termino con Phoenix, Arizona, con 3.4 millones de los que 300 mil nacieron en México.

deportaciones de EU
Otro de los ingredientes de esta situación consiste en  las deportaciones de la nación veina, que han crecido enormemente. Por ejemplo, únicamente durante el periodo presidencial de Barack Obama, para marzo de este año se habían deportado más de 2 millones de personas. Esto quiero decir que durante estos últimos seis años hubo más deportaciones que todas las ocurridas históricamente desde que empezaron éstas.

El costo de estas deportaciones, hasta el momento, ha sido de 5 mil millones de dólares anuales, o sea que cada deportado le costó al erario estadounidense 12,500 dólares.

Este gran presupuesto dedicado a la persecución de los inmigrantes indocumentados ha afectado un sezgo dentro del sistema legal estadounidense, ya que los recursos destinados a perseguir deportados  rebasan a cualquier otra dimensión judicial estadounidense. Por ejemplo, el 2011 los deportados constituían el 34.9% del total de delitos procesados, mientras que los de drogas ocuparon un segundo lugar, con el 29.1% del total.

Así surge la siguiente pregunta: ¿En qué se ha invertido todo el dinero destinado a combatir la entrada de no documentados a Estados Unidos?

Las estadísticas nos dicen que a partir de la década de 1990 hubo un enorme incremento en los presupuestos de la Patrulla Fronteriza, la mayoría utilizados en emplear más agentes, mientras que otra considerable porción del dinero se ha utilizado en el mejoramiento de la infraestructura para desalentar el cruce sin papeles de la frontera.

Así, superficialmente podríamos interpretar la reciente declinación de mexicanos en Estados Unidos como resultado de este ingreso presupuestal.

Sin embargo, los estudios académicos nos dicen que son otras las causas de la disminución reciente de emigrantes.  Estas causas corresponden a dos elementos disuasivos. En primer lugar los inmediatos, o sea los que disuaden en el último momento antes de que el aspirante a emigrar realice su operación, y entre éstos, la inversión presupuestal en agentes e infraestructura fronteriza de la nación vecina formarían parte; o bien los disuasivos remotos, o sea aquellos que actúan a distancia, previniendo que los potenciales emigrantes abandonen sus lugares de origen. Entre estos últimos se ha encontrado que como principales factores está el temor de los aspirantes a emigrantes de sufrir violencia durante su cruce transfronterizo, o bien el temor a morir por el clima en la frontera.

Muertes anuales de inmigrantes en el Suroeste de EU
Ahora bien, debido a que la extensión de este artículo no me lo permite, únicamente me enfocaré en la última dimensión, la del temor al clima. Analizándolo, encontramos que la infraestructura disuasiva al cruce indocumentado que hay cercana a las ciudades como Nogales, obliga que los aspirantes a emigrar escojan las zonas fronterizas más alejadas de las regiones urbanas para intentarlo, y estas regiones corresponden precisamente al desierto.

Así, las estadísticas de muertes en la frontera entre México y los Estados Unidos han ido creciendo con el paso de los años, como se aprecia en la gráfica adjunta, en la que vemos que tan sólo el 2012 hubo un total de 477 muertos registrados, de los que la mayoría ocurrieron en el sector Tucsón de la Patrulla Fronteriza, mientras que entre el 2001 y el 2010, según un estudio del periódico Arizona Daily Star, en este mismo sector, Tucsón (que cubre a Nogales y al Norte de Sonora) se presentó el mayor número de muertos de toda la frontera, 1,659, o sea el 44% de total de las muertes. En otras palabras, el peligro de sufrir la muerte por el calor es muy real en nuestra región fronteriza.

De esta manera, la difusión de esta información en todo México, obviamente por medios masivos, se ha convertido en uno de los principales elementos disuasivos para que otros mexicanos emprendan el camino a los Estados Unidos aunque, al mismo tiempo, estas muertes se convierten en un enorme precio moral para la nación vecina.

viernes, 18 de abril de 2014

Migración y el crecimiento de Nogales

Ya lo sabemos. Gran parte de la población de Nogales, si no toda, debe su origen a la inmigración, a veces llegados de otras regiones de México, a veces del extranjero.  De acuerdo con el censo del 2010, de un total de 212,292 habitantes de Nogales,  7,730 habitantes habían nacido en Estados Unidos y 250 en otros países. Es decir, el 3.5% de los habitantes nogalenses eran nativos de la nación vecina.

Poblacion estadounidense de Nogales Sonora
por edades en 2010
De estos nacidos en  Estados Unidos, la gran mayoría, 6,724 o sea alrededor del 87% del total eran menores de 20 años y la parte principal de ellos, o sea 4,775, que es el 62% del total, tenían edades entre 0 y 9 años.

Muy probablemente eran hijos estadounidenses de mexicanos que fueron expulsados de la nación vecina como resultado de las políticas anti inmigrantes de los Estados Unidos, a pesar de la reciente orden ejecutiva que prohíbe la deportación de menores de edad, ya que se calcula que más de 100,000 padres de hijos con ciudadanía estadounidense fueron deportados de EU tan solo entre 1998 y 2007, muchos de los cuales engrosaron el limbo legal de los expulsados y estadounidenses que viven en  fronteras como Nogales.

Partiendo de esta situación, merece que haga ahora una crónica histórica sobre cómo fueron evolucionando las políticas para tratar con este problema. Todo inició en diciembre de 1917, cuando los Estados Unidos establecieron el requisito de contar con un pasaporte para poder cruzar la frontera. Además, fueron colocados soldados estadounidenses a lo largo de la misma para impedir el cruce indiscriminado de ésta como estaban acostumbrados los nogalenses. El problema era que no  los soldados no advertían a los que intentaban cruzar sobre su error sino que simplemente les disparaban. Así, dejémosle la palabra al entonces alcalde de Nogales, Félix B. Peñaloza, quien  el 21 de julio del año fatídico, 1918, le enviaba una misiva al cónsul mexicano en Nogales, Arizona informándole: “deseo referirme al servicio de vigilancia de la línea divisoria prestado por los soldados del Ejército Anglo-americano, en el desempeño del cual tienen orden de hacer fuego sobre aquella o aquellas personas que la crucen por lugares que no son los señalados por las autoridades Anglo-americanas.”  Ya conocemos las consecuencias de esta medida que no es el tema central de este artículo, aunque agregaría que fue una de las causas del incidente internacional el 27 de agosto de ese año, por el que Nogales ha recibido el título de heroica.

Y si de nuevo saltamos en el tiempo y retomamos el hilo de la crónica durante la Gran Depresión Económica Mundial de los 1930 que afectó terriblemente a esta frontera, encontramos que si en 1930 por la Aduana de Nogales se importaron $11.5 millones de pesos y se exportaron $35.6, todos los cuatro años siguientes las cifras correspondientes anduvieron alrededor de $5 millones en importaciones y $9 (en 1934) en exportaciones; mientras, la exportación ganadera sonorense, que en 1930 había sido de $8.2 millones, los años siguientes osciló alrededor de sólo $1.5. Además, fue entonces cuando las autoridades estadounidenses iniciaron la política de expulsar a los mexicanos de la Unión Americana, los que tan sólo a mediados de ese año de 1930 alcanzaba los 5,000 mensuales por Nogales. Se calcula que los efectos totales de los programas de expulsión estadounidense durante esos años fueron de alrededor de 350,000 mexicanos deportados.

Pero regresando al presente vemos, de acuerdo con el censo de México del 2010, que medio millón de niños estadounidenses que trajeron sus padres mexicanos entre 2005 y 2010, eran educados en instituciones mexicanas. Y aunque no hay estadísticas nogalenses y cuando mucho se sabe que por el sector Tucsón del Border Patrol son expulsados alrededor del 47% de los indocumentados de todo el país,  también se sabe que actualmente son deportados de toda la nación vecina alrededor de 300,000 mexicanos cada año, basándose en una premisa incongruente que podemos resumir en: permitir el libre tránsito de bienes y controlar el de personas.

Sin embargo, aquí también debemos considerar la imposibilidad de continuar sin alterar en el futuro estas políticas internacionales. Esto se debe a la irracionalidad interna de la política de expulsión estadounidense, entre cuyas manifestaciones principales estarían el problema moral que han producido, desde 1998, los casi 6,000 muertos en la frontera, algunos de los cuales han ocurrido aún dentro del territorio mexicano y de menores de edad, además del hecho irrebatible de que esta globalización selectiva del movimiento internacional produce incongruencias prácticas dentro de la población estadounidense: la implementación de las políticas de migración actuales afectan negativamente a un sector importante de su sociedad, convirtiéndolo en indocumentados, legal o funcionalmente, porcentaje que actualmente es de alrededor del 4% de su población total y el 5% de la laboral.

domingo, 13 de abril de 2014

Características del crecimiento en población del Nogales reciente

Del periodo que va de 1985 al 2014 es difícil hablar.  En primer lugar, porque muchos actores públicos de entonces resultan afectados por lo que escriba aquí; en segundo, porque lo sucedido entonces todavía es reciente y no ha sido juzgado por la historia. Además, y desde mi opinión, lo que sucedió durante estos casi treinta años fue una reafirmación del modelo socioeconómico que fuera adoptado en ésta y otras fronteras a partir de la década de 1960.

Así,  y para cubrir esta época, lo que haré será describir en los artículos de la serie el desarrollo de esta frontera desde el punto de vista de la sociedad fronteriza, de sus características; tocaré el crecimiento en población, lo que hace especial a esta sociedad fronteriza, cómo se desarrolló y aprendió a convivir el Nogales que todos conocemos.



(En este mapa interacivo se aprecia cómo era Nogales en 1985, en amarillo, y la superficie que alcanza el 2014 en rojo) 

Si bien en 1985 éramos alrededor de 88 mil los nogalenses, de acuerdo con el último censo, del 2010, alcanzamos a ser poco más de 212 mil, o sea que en estos últimos cerca de treinta años, tuvimos un incremento cercano a 2 y media veces.  Este crecimiento por supuesto que no fue únicamente en población sino también en extensión territorial. Así, mientras que en 1960, al iniciar el proceso de industrialización fronterizo, Nogales alcanzaba una superficie de 530 Hectáreas; para 1985, año en que terminé el anterior artículo, Nogales alcanzaba una superficie de alrededor de 1,500 Hectáreas, y según el último dato que poseo, la ciudad alcanza el 2014 una superficie de alrededor de 5,200 Hectáreas.

De la superficie urbana podemos encontrar el índice de hacinamiento, y deducimos que éste ha ido en decrecimiento constante durante este periodo: en 1960 teníamos un promedio de 71 habitantes por hectárea mientras que hoy la densidad es de cerca de 41 habitantes.

Todo ésto, mientras que Nogales, Arizona,  es muchísimo más chica que Nogales, Sonora, ya que el 2010 alcanzaba una población de 20,837 habitantes, los que vivían en unas 3,500 Hectáreas. O sea que había una densidad de población de alrededor de 6 habitantes por hectárea. O sea que nuestra ciudad vecina es más de 10 veces más chica que nosotros, y alrededor de 7 veces menos hacinada que Nogales, Sonora.

Pero después de estos datos generales, pasemos ahora a las características de la población de Nogales, Sonora.  Así, en 1960, Nogales alcanzaba apenas los 40 mil habitantes, y veinte años después casi se había duplicado nuestra población debido al inicio del programa de maquiladoras hasta alcanzar los 212 mil habitantes que le reconoce el último censo. Frente a esta situación, las siguientes, obvias preguntas serían: ¿en qué edades se presenta el crecimiento durante estas últimas décadas de Nogales?

El crecimiento en Poblacion de Nogales, por edades


Primero, encontramos una dramática estadística que nos indica que la explosión poblacional que tuvimos al terminar la década de 1960 se debió principalmente entre los nogalenses que tenían menos de 29 años. Este crecimiento, como se ve en la gráfica de arriba, fue de 38,337 habitantes, y vemos que superó en más de diez mil a toda la población, de todas las edades, que había en esta población apenas diez años antes, o sea 37,979 (27,594 + 7,414 + 2,971). Obviamente, este crecimiento no se debió a natalidad local sino que fue ocasionada por el imán que tuvo para los jóvenes de todo el noroeste de México la oferta laboral nogalense, gracias a la maquiladora.

El Crecimiento de Población en edades medias de Nogales 

Pero eso no es todo. Si ahora dirigimos nuestra atención a los últimos años, vemos que si bien la población de los menores a 29 años ha continuado creciendo en Nogales, lo ha hecho con tasas cada vez menores, en una tendencia que es clara a partir de 1990. Esto, mientras que el crecimiento de aquellos que tenían de 30 a 54 años de edad durante el mismo periodo de tiempo se ha disparado, ya que mientras que en 1990 había poco más de 23 mil nogalenses (9,945 + 8,195 + 6,700 + 4,453) en ese rango de edades, según el último censo la misma categoría ha subido a más de 72 mil ( 72,608 = 19,120 + 20,522 + 18,722 + 14,244)

Y si averiguamos las edades específicas a las que corresponde el mayor crecimiento en población, encontramos que durante esta última década, del 2000 al 2010, el grupo que tuvo un mayor crecimiento fue el de aquellos entre 35 y 39 años de edad, como se ve en la gráfica adjunta.

Crecimiento por edades

Esto nos dice que el atractivo que fue Nogales para la emigración de los jóvenes  de la región ha ido desapareciendo gradualmente, y que la población nogalense progresivamente alcanza niveles de mayor edad.

Estos datos que nos indican las estadísticas las vivimos aquellos que vimos el Nogales de inicios de la industria maquiladora, cuando era notable la presencia urbana de gente menor a 29 años de edad, presencia que poco a poco ha sido siendo sustituida por personas de mayor edad, los que participan, en mayor o menor grado individual dentro de las fórmulas posmodernas de convivencia de lo contemporáneo, lo posmoderno, lo urbano sonorense.

domingo, 30 de marzo de 2014

Nogales de 1981 a 1984

En los años que van de 1980 a 1984, Nogales creció en población desde cerca de 67 mil a poco más de 82 mil habitantes, o sea un incremento de alrededor del 22%.

En 1980, México alcanzaba el sexto lugar en el mundo en reservas petroleras y el quinto en producción.
Este auge petrolero trajo consigo una verdadera explosión de inversiones extranjeras junto con una enorme corrupción. Estos dos factores provocaron que si la deuda externa en 1977 era de menos de 21 mil millones de dólares, para 1982 se hubiera disparado a 76 mil millones,  a lo que debemos agregar el desplome que tuvo el precio del petróleo en 1981. Es decir, una combinación de factores negativos que por necesidad tuvieron que incidir sobre la economía nacional.

Como consecuencia, el Producto Interno Bruto de México no creció sino decreció, en 1982 en 0.5% y en 1983 en 3.5%; además, al desplomarse el valor del peso, ya que el 17 de febrero de 1982 se retiraba el Banco de México del mercado de cambios, el gobierno se veía  forzado a declararse en moratoria de pagos ya que se había devaluado nuestro peso de 22 a 70 pesos por dólar y no contaba el país con recursos económicos para pagar la deuda externa.

Esta crisis económica nacional llevó, como es de esperarse, a que la economía de todas las regiones de nuestro país sufrieran y la nogalense también en consecuencia.

Un ejemplo nos dará una idea de lo que pasaba en nuestra región fronteriza. Este es la variación en los precios de los boletos para entrar a uno de los cines de esta población, el Cinema Gemelos, ubicado por la calle Obregón, cerca de la Plaza Hidalgo (actualmente ya ha cerrado este negocio y sido sustituido por otro. Aquí se puede ver una imagen del mismo Por favor, espere a que se carguen ambas imágenes). Así, en junio de 1979 subía el boleto de entrada de $20 a $25, y dos años después, en julio de 1981 lo hacía de $25 a $30, aunque esta elevación no duró, ya que en enero siguiente subía a $40, y  para septiembre del mismo año lo hacía a $50. Para febrero de 1983 nuevamente subía el boleto, ahora a $65 y empezando el año siguiente el precio alcanzaba los $100 por boleto. Es decir, se había dado un incremento del 400% durante esos cinco años.

Frente a esta enorme inflación y crisis económica, el gobierno municipal de entonces respondió acertadamente, hoy lo sabemos.  Al Lic. Enrique Moraila Valdés le tocaría sortear este periodo como Presidente Municipal de esta población, entre 1982 y 1985. Recordemos que ya había sido alcalde sustituto de Nogales entre 1974 y 1976 y después pasaría como diputado del Congreso del Estado,  aunque su buen desempeño llevó a que fuera electo para este segundo trienio en Nogales, ya como alcalde constitucional.

Para enero de 1981 el gobierno municipal había donado un terreno de 12,000 metros cuadrados en el Noroeste de la población para que fuera construida allí la Universidad Pedagógica Nacional, y poco después donaba otro más para que se construyera el Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (CONALEP), que por entonces impartía sus clases en el Colegio América; además se amplió el Fundo Legal de la población, que había sido establecido en 1884 e incrementado en 1924.

Bueno, en mayo de 1983 el gobierno municipal decretaba que: “como una ayuda al gasto familiar y a los vendedores ambulantes en esta época de dificultades económicas por las que atraviesa nuestro país y el mundo entero [se suspende] el cobro que por derechos de revisado, anuncios, vendedores ambulantes se vienen cobrando por este ayuntamiento.” Y a pesar de esta baja en los ingresos, los gastos del gobierno municipal continuaron para dotar a esta población de la infraestructura necesaria para el crecimiento por el que pasaba por entonces gracias al empleo que aportaba la maquiladora. Este incremento en la eficiencia gubernamental se logró eliminando lo superfluo y empleando la imaginación en la asignación de los escasos recursos con que se contaba.

Así, se construyeron varios jardines de niños en las regiones nuevas de la ciudad, se reconstruyeron otros en donde ya había (como la Therese de Tourniel), y se realizaron mejoras materiales en varias escuelas primarias. Pero también, y entre otras obras que resultaría cansado mencionar, estuvo la visionaria medida de pavimentar previsoramente para el futuro varios circuitos y calles que aún hoy comunican estratégicamente a distintos barrios nogalenses, tales como el de la Héroes – Buenos Aires, que gracias a ahorros logrados costó 30 millones de pesos en vez de los 38 en que había sido presupuestada. Igual se hizo con la calle Astolfo R. Cárdenas, desde su entronque con la Plutarco Elías Calles hasta la Cinco de Mayo. O bien más hacia el Sur la Calle que recordaba al militar sonorense, General Ignacio Alatorre, la misma que hoy ha quedado absorbida por el crecimiento de la zona Sur de esta población, en particular por las colonias de San Carlos y las aledañasa ésta, además de la Calzada Los Nogales, la Kennedy o la Sonora, y el arroyo Los Nogales también fue enderezado en su cauce Sur. Pero no fue eso todo, ya que también se dotó de alumbrado público a varias arterias nogalenses, como a la carretera internacional desde la gasolinera Zaied hasta el parque industrial. Por otro lado, el Club de Leones se encargaría de construir un estadio de softbol infantil en la Unidad Deportiva.

Finalmente, este gobierno también inició varias acciones que hoy vemos como lugar común, así ocurrió con el primer Plan Municipal de Desarrollo Urbano y Rural que conociera esta ciudad, o bien con las primeras sesiones de Cabildos que se realizaron afuera del edificio del Ayuntamiento, como las de la Calle Sonora o en El Cíbuta. En fin, fue un trienio de gobierno municipal que en base a imaginación y la planeación estratégica de la asignación de recursos, logró realizarse a pesar de que por entonces México pasaba por una crisis económica.

domingo, 23 de marzo de 2014

Cómo era Nogales en 1980

Y así llegamos al año de 1980. Ese momento en que éramos poco más de 68 mil los nogalenses, o sea casi el doble de lo que habíamos sido apenas 20 años antes, poco más de diez mil más que lo que éramos diez años antes, y la tercera parte de la población actual de Nogales según el censo del 2010.

Para ese 1980, Nogales ya buscaba diversificar su economía. El pasaje Morelos había sido convertido ese eño en área peatonal, se le agregaron adoquines e instalaron faroles para promover el turismo, aunque las maquiladoras eran la principal actividad económica local e imán poblacional de toda la costa del Pacífico mexicano.

Y Nogales crecía en una manera muy particular. A diferencia de otras ciudades fronterizas mexicanas, que crecen "pegadas a la línea," esta ciudad se iba extendiendo hacia el Sur debido a la orografía donde se encuentra situada. Al crecer, había encontrado una zona en donde no había cerros altos, ésta se hallaba por el camino a Cananea, hacia el Sureste, lo que llevó al surgimiento de colonias como Los Virreyes, y hacia allá se daba el mayor crecimiento de la ciudad.

Para  facilitar el tránsito desde y hacia esa parte de la ciudad, se acababa de pavimentar la Plutarco Elías Calles hasta su confluencia con la salida al camino a Cananea y fue construido un puente de concreto sobre el Arroyo Los Nogales para comunicar las calles ya mencionadas con la Ruiz Cortines, mientras que en el centro de la ciudad, aledaño a la frontera, también se pavimentó toda la extensión de la López Mateos .

Y un poco más hacia el Norte del camino a Cananea, en donde comenzaba la región más baja, habían surgido otras colonias. Así estaba Pueblo Nuevo, con un crecimiento más desordenado.En esa zona de la ciudad se construyó ese año una calle para comunicarla con la 5 de mayo en una especie de periférico de esas colonias, mientras que más al Norte de éste y teniendo como límite a la calle Tepache y a la Orizaba, también acababan de surgir las colonias Del Valle y Leandro Valle, mientras que más hacia el Norte aún, por el oriente del Arroyo Los Nogales, la mancha urbana crecía a manera de piel, pegándose a los cerros y a las edificaciones que ya había a lo largo de la cañada de Los Nogales.

Pero no era ésta la única colonia que veía crecimiento, ya que "la Granja" como aún hoy se le conoce, también había crecido, y para ese año de 1980 se extendía desde su entrada por la Calle Obregón (cerca de donde se encuentra actualmente el edificio abandonado de la Malta de Sonora, hasta donde está hoy la confluencia entre la Avenida Tecnológico y El Greco, ya que más hacia el Suroeste, a lo largo de esa cañada, únicamente se encontraba el Rastro y junto a éste, el viajero únicamente hallaría lo que quedaba de la que fuera garita del perímetro libre en inmediaciones de la actual Calle Antena. Aparte de eso, por ese rumbo una sucesión de pequeños y escasos ranchos iban ocupando la parte baja de la cañada.

El día 17 de mayo se realizaba la ceremonia declaratoria de Ambos Nogales como ciudades hermanas. Se instaló un templete sobre la frontera misma, en la esquina de Juárez e Internacional, y al evento acudieron los gobernadores de Sonora y Arizona, Dr. Samuel Ocaña y Bruce Babbitt, además de los alcaldes de Ambos Nogales, Dr. Alejandro Silva Hurtado y Florentino Fontes.

Ya desde entonces, los gobiernos municipales apenas lograban satisfacer las necesidades de la creciente población fronteriza que llegaba atraída por la promesa de encontrar un empleo firme en las maquiladoras.

Así, más estructuralmente, continuaban manifestándose los eternos problemas de un Nogales que sufría y continúa hoy pasando por los ciclos anuales de la carencia/abundancia de agua. Y lo mismo sucedió ese año de 1980, ya que al aproximarse el verano de ese año, hizo crisis la carencia del líquido, y si recordamos que la administración del suministro de agua había recaído también ese año sobre los hombros del gobierno municipal al desaparecer la Junta Federal de Mejoras Materiales,  eso llevó al alcalde a acudir con el Gobernador del Estado en búsqueda de asistencia. Este ordenó la implementación de un plan de emergencia y aportó 3 millones de pesos para llevarlo a cabo.

Con ese dinero se logró incrementar la producción de agua a 320 litros por segundo, lo que alivió en algo la carencia de una ciudad que requería de 600 litros por segundo. Además, se prohibió abastecer de agua a negocios, y la ciudad hermana, Nogales, Arizona, instaló una conexión que aportaba 10 litros por segundo, la que funcionó durante dos meses, y no se cortó este suministro sino hasta que hizo falta el líquido también en la ciudad vecina. Y así continuó la carencia de agua, por lo que se realizaron más medidas, como el Plan Acuario, manejado por el Ejército Nacional, que entregó cerca de 32 millones de litros a las colonias marginales de la ciudad.

Y pasaron los días de estío y poco después llegaban las lluvias, y con ellas la situación se invirtió. A fines de agosto y principios de septiembre de 1980, una inundación ocasionada por un ciclón, en lo que se ha venido a llamar el cordonazo de San Francisco, ocasionó grandes daños en toda la región desde Imuris hasta Tucsón, al grado de que el puente sobre el río Santa Cruz, en Tucsón, fue derribado, y Nogales sufrió de nuevo las casi anuales inundaciones que arrasaban con todo lo que hallaban en los arroyos que el crecimiento de la población había convertido en calles.

domingo, 2 de marzo de 2014

Nogales en 1970

Así llegamos a 1970, año en que inicia la explosión demográfica de Nogales, cuando había unos 53,500 nogalenses con una ligera mayoría de mujeres sobre hombres. La población había crecido durante la década de 1960 a una tasa aproximada anual del 4%, ya que en 1960 había 37,659 nogalenses.  Esta población de recién llegados a Nogales se había asentado principalmente en el centro, convirtiéndolo así en una zona con índices de hacinamiento muy grandes. Pero además la ciudad había crecido hacia el Sureste, por el camino a Cananea y en regiones aledañas, además de también a lo largo de las cañadas nogalenses, como la Reforma, la Buenos Aires y la Héroes o a lo largo de la Colonia Granja. De esta manera, los índices de hacinamiento habían alcanzado en 1960 un máximo de 71 habitantes por hectárea, y de allí en adelante, con la apertura de nuevas colonias, el hacinamiento empezó a declinar durante las décadas siguientes (Si lo desea, puede analizar todo este fenómeno en el siguiente enlace). Por otro lado, en lo económico, Nogales era una ciudad fronteriza que dependía casi totalmente para subsistir de la nación vecina, ya que allá se adquirían desde alimentos, ropa hasta muebles y otros artículos más permanentes.

Ya hemos visto cómo, para resolver esta situación, durante la década de 1960 se había ido estructurando el cambio radical que vería esta frontera. Todo inició con el establecimiento del Perímetro Libre en 1951, seguido por  la promesa-petición del entonces candidato a la gubernatura de Sonora, Alvaro Obregón Tapia, quien durante su campaña le diría a los nogalenses de entonces: "...El pueblo de Nogales ya tiene establecidas las bases para un programa de rehabilitación. El pueblo de Nogales tiene ya el Perímetro Libre que es la base en la que debe sustentar su futuro, pero ¿Qué hace falta para que el Perímetro Libre pueda ser aprovechado íntegra y racionalmente? Hace falta una comunión de pueblo y gobierno, hace falta una sincronización exacta de pueblo y gobierno dentro de un programa rehabilitador. Se necesita industrializar al pueblo de Nogales para aprovechar íntegramente el Perímetro Libre..." 

A esta promesa la acompañarían dos programas federales que, a manera de pinzas, atacaron la problemática fronteriza desde dos frentes. Primero, las obras del Programa Nacional Fronterizo (PRONAF), iniciadas en 1961, cuya principal herencia local fue la adaptación de la vialidad urbana a la hegemonía del automóvil con la construcción de avenidas como la Adolfo Ruiz Cortinez, la Adolfo López Mateos o la más larga de todas, la Plutarco Elías Calles.

A estas obras le seguiría el Programa de Industrialización Fronterizo, iniciado por el Gobierno Federal en 1965, aunque para entonces se habían establecido algunas maquiladoras dentro de la geografía nogalense, y  el 9 de abril de 1969, el gobierno del Estado firmaba un contrato con la Sociedad Mercantil Parque Industrial de Nogales, S.A. de CV (PINSA), por el cual ésta recibía del ayuntamiento de Nogales 46.1498 Has. en arrendamiento por 30 años para construir y operar el que resultó ser primer parque industrial de Nogales, y que quedó ubicado justamente afuera de los límites de la ciudad y del Perímetro Libre.

Todos estos cambios trajeron consigo una serie de tensiones internas en Nogales, principalmente de carácter financiero público y con mayor impacto sobre la política local y la manera en cómo se fue afectando el crecimiento de la mancha urbana. Así, en lo político, el alcalde electo para el periodo 1958-1961, Doctor Otilio Garavito, dejaría como principal herencia la venta del antiguo Mercado Municipal. Luego vendría Jesús Francisco Cano durante el periodo 1961-1964, quien le dedicó especial atención al deporte, a quien seguiría el Doctor Ramiro Corona Godoy, a quien le tocó resolver localmente el principal impacto de las obras de reestructuración nogalense del PRONAF. Y aunque las versiones sobre las causas de lo sucedido entonces varían, lo más probable fue que la carga económica que sobrevino entonces sobre las arcas municipales llevó a que el Gobernador del Estado lo destituyera el 14 de enero de 1966, o sea cuando ya la mayor parte de las obras del PRONAF habían sido concluidas. Lo sucedería el 16 de enero en forma interina el Licenciado Jesús Encinas Gallegos para que terminara ese trienio, y a él le siguió Leopoldo Elías Romero para concluir esa década durante el trienio 1967-1970.

Otro de los impactos notables sobre Nogales incidió sobre el crecimiento de la mancha urbana. Así, y como vimos anteriormente, el límite Sur de la población en 1960 estaba definido por las llamadas Cabinas, que se encontraban en la entrada de la actual Colonia Kennedy y que era el límite Sur hasta donde llegaban los camiones de pasaje locales. De allí hacia el Sur, únicamente se encontraba la garita del perímetro libre situada a unos 300 metros más al Norte de la actual confluencia del Periférico Colosio (que entonces no existía) con la carretera internacional (en esta imagen interactiva se puede ver su ubicación. Espere, por favor, a que se carguen las dos imágenes que la comprenden), y más al Sur estaba la superficie de terreno que acababa de ser rentada por la compañía Parque Industrial de Nogales, S.A. (PINSA).

Terminando 1969 se le había dado el nombre de Plaza Hidalgo a la plaza en donde fue colocado el busto del Padre de la Patria que fuera realizado como obra póstuma por el escultor español, Alfredo Just, autor también del conjunto escultórico a Don Benito Juárez. También por entonces se iniciaba la construcción del actual Periférico Luis Donaldo Colosio (que obviamente por entonces aún no tenía nombre) para aliviar los constantes congestionamientos de tractocamiones que transportaban verdura procedente de Sinaloa, y que se juntaban sobre la Calle Juárez en el centro mismo de Nogales para disputarse el cruce internacional por la garita de la Calle Juárez.

TAmbién terminando 1969 era aprobada la construcción de la garita del nuevo Perímetro Libre, en el kilómetro 21, que la Secretaría de Hacienda había establecido allí para auxiliar al máximo posible el funcionamiento del Parque Industrial. Sin embargo, posiblemente no hubo recursos para construirla, ya que  un año después, en 1970, se autorizaba otro proyecto de la misma, con una erogación de $3,200. En noviembre se decidía otorgarle el nombre de Gustavo Díaz Ordaz a la Unidad Deportiva y días después se discutía la ampliación del límite Sur de la ciudad de Nogales para que comprendiera al Parque Industrial, aunque el Ayuntamiento también dudó incorporarla debido a lo oneroso que sería para las arcas municipales mantener la carretera que quedaría bajo su jurisdicción.  Y aunque empezando 1971 la petición para incluir el Sur de Nogales dentro de la ciudad surgía del mismo Parque Industrial, el Ayuntamiento, para comprar tiempo, ordenó que se realizara un estudio sobre las construcciones que hubieran rebasado ya los límites del municipio, tanto hacia el Sur de Nogales como por el camino a Cananea.

De cualquier manera, las presiones sociales y económicas se fueron imponiendo, ya que meses después las mismas autoridades del parque Industrial acudieron ante las autoridades municipales junto con los miembros de la Cooperativa de Transportes de Nogales a pedir la intervención del gobierno municipal ante la Dirección de Tránsito Federal, para que se permitiera el tránsito por la carretera de los camiones de pasajeros que se planeaba acudirían al Parque Industrial, ya que se proyectaba construir en éste la terminal Sur de los camiones urbanos.

Finalmente, en mayo y junio de 1971 y como consecuencia de la reciente venida a Nogales del presidente de la República, se recibían sendas autorización y orden para construir, “precisamente en terrenos contiguos a la unidad deportiva” un centro de estudios científicos y tecnológicos.  De esta manera fue cómo empezó el Nogales industrial…

domingo, 23 de febrero de 2014

La creciente internacionalización de Nogales

Ambos Nogales habían surgido como poblaciones complementarias en lo económico. Resumiendo el periodo porfirista, podemos recordar la frase aquella de que en Nogales, Sonora, estaban los restaurantes mientras que del lado estadounidense los hoteles.

Vino después la revolución mexicana, y cai concluyendo ésta, en 1917 llegaban a Nogales, Arizona, Jake Rochlin y John Robinson, quienes abrieron una tienda de artículos para los soldados del campamento militar estadounidense destinado a cuidar la frontera. Dos años después arribaba también Hyman Capin y establecía una sastrería para abastecer de uniformes a los soldados. Sin embargo, este arreglo económico no duró mucho, ya que después del cierre del campamento militar al terminar la época bélica de la revolución y la Primera Guerra Mundial, se reorganizó el comercio de Nogales, Arizona, hacia la costa del Pacífico mexicana.

Primero, Rochlin y Robinson le vendieron su tienda a Charles Bracker y así empezó la tienda Bracker's, mientras que poco después, en 1920, Capin le compraba a Sam Leeker una pequeña tienda, El Paso, y cinco años después La Ville de Paris a Charles Dumazert. Uno de los yernos de Capin, Roberto Marcus, estableció su propia tienda al comprar la Mueblería de Pogash en 1943 que convirtió en Mueblería Marcus y años después abrió una tienda de ropa, La Popular, mientras que otro yerno de Capin, Harry Chernin, en 1941 abrió otra mueblería, la Citizen's Furniture Store. Alma Ready, cronista de Nogales, Arizona, describe a la población vecina como el: “dinámico pequeño centro comercial llamado Nogales [Arizona] cuya importancia estaba, y en 1970 continuaba estando, fuera de toda proporción con su tamaño”. Y es que durante esos años su bonanza económica era envidiable. Asociada con la imagen del “old Mexico”, las estrellas de Hollywood hacían de Ambos Nogales su pequeño lugar de reposo, mientras que anualmente las Fiestas de Mayo lograban atraer a millares de visitantes, tanto estadounidenses como mexicanos, y la frontera era abierta a todo el que quisiera cruzarla, sin necesidad de presentar o tener pasaporte.

Sin embargo, a partir de la crisis económica de México desde la década de 1970 y la reestructuración económica de Nogales, Sonora, se intensificaron las medidas para restringir el tránsito humano internacional, además de reorientar la oferta de productos de Nogales, Arizona. Las tiendas de artículos de lujo que había sobre la calle Morley fueron cerrando o cambiando su orientación, y sólo sobrevivieron las que ofrecían artículos más baratos. Esto se debía a que el Condado de Santa Cruz experimentaba niveles de desempleo del 25%, por lo que para resolver esta situación, se buscaron fórmulas para recuperar la superioridad financiera de Nogales, Arizona.

De esta manera surgió el tema de los impuestos sobre ventas. Queda afuera del tema principal de esta serie de artículos extenderme más sobre este asunto, pero diría que en 1988 los impuestos sobre ventas de sonorenses en Arizona superaban al presupuesto del municipio de Nogales, Sonora, en unas tres veces.

Además, mientras que en Nogales, Sonora, le tocó para todo 1992 a cada habitante del Municipio la cantidad de $62.70 Dlls. del presupuesto municipal, para Nogales, Arizona, a cada habitante le tocaron $923 Dlls. del presupuesto de la ciudad, además de $949 Dlls. del presupuesto del Condado, o sea un total de $1,872 Dlls. por persona. Es decir se gastaron en fondos públicos, 30 veces más en cada habitante de Nogales, Arizona, que en un habitante de Nogales, Sonora.

Esto a pesar que los impuestos que pagábamos y seguimos pagando los mexicanos allí, son totalmente ilegales. El Artículo 1, Sección 9, Cláusula 5 de la Constitución de los Estados Unidos lo prohíbe explícitamente: “no se impondrá ningún impuesto o tarifa sobre artículos exportados de ningún Estado”. Esta prohibición llevó en 1977 a los comerciantes de Nogales, Arizona, con la meta de mejorar sus ventas internacionales, a proponer al congreso de ese Estado que se eximiera del pago de impuesto sobre ventas a los mexicanos en una franja de 30 millas de la frontera, y el Procurador de Justicia de Arizona, Bruce Babitt (que después sería Gobernador de Arizona 1978-1987 y Secretario del Interior estadounidense entre 1993-2001)  la pusiera en efecto el 27 de agosto.

Sin embargo, algunas tiendas del centro comercial El Con, de Tucsón, inmediatamente protestaron, argumentando que la medida de 30 millas los ponía en desventaja en relación con los fronterizos y comenzó una campaña periodística en la prensa de Tucsón contra la “hipocresía fronteriza” de las tiendas de Nogales, Arizona, hasta que la Juez Lillian Fischer, de la Corte Superior de Arizona, “sostuvo la legalidad de eximir a los mexicanos [del pago], aunque consideró que la ley era anticonstitucional debido a que el límite de 30 millas era arbitrario” y discriminatorio contra las tiendas de Tucsón.

Esa decisión legal definió la situación y de ahí en adelante la polémica se centró en la cuestión del límite de 30 millas, y no en lo principal, la anticonstitucionalidad del cobro de impuestos a la exportacion. Así duró la pugna hasta que la Suprema Corte estadounidense, el 27 de abril de 1978 se decidió en favor de los comerciantes de El Con, argumentando que las 30 millas eran discriminatorias contra el comercio de Tucsón, y así quedó derogada la prohibición de cobrar impuestos a los sonorenses que comprábamos en Arizona.

Actualmente, tan sólo las tiendas que venden exclusivamente artículos para ser exportados no cobran impuestos, a pesar de que la mayoría de mexicanos compramos artículos en Arizona que consumiremos en México y se nos cobran esos impuestos.

domingo, 16 de febrero de 2014

El Programa de Industrialización Fronterizo en Nogales

En el artículo anterior traté del Programa Nacional Fronterizo (PRONAF) y de cómo éste remodeló la arquitectura urbana fronteriza, la cual era una precondición necesaria para modernizar las fronteras mexicanas. 

Los números impersonales y fríos nos dicen que por entonces era urgente un cambio económico en las fronteras mexicanas. Por ejemplo, los gastos que originó el PRONAF fueron incomparablemente menores a la fuga de divisas que experimentaba para entonces el país. Mientras que el PRONAF tuvo un presupuesto general de 3.3 millones de dólares, para 1960 la situación fronteriza de México con los Estados Unidos se caracterizaba por muy altas tasas de desempleo, por escasez de vivienda y de servicios públicos, además de que la mayoría de los productos consumidos: comida, ropa y muebles, era adquirida del lado estadounidense de la frontera, lo que llevó a que mientras en 1951 hubieran salido del país 76.5 millones de dólares, para 1960 esta fuga hubiera subido a 221.

Además, como consecuencia de la participación estadounidense en la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos había establecido en 1942 el programa bracero para combatir la escasez de mano de obra  en esa nación, aunque al terminar la guerra, el número de contratados había disminuido notablemente. De un máximo de casi medio millón de braceros alcanzado en 1956, esta cifra descendería y en 1964, último año en que funcionó el programa, hubo menos de 200 mil. Así que era imperioso que se remodelara la economía fronteriza para intentar resolver estos tres problemas: fuga de capitales, calidad de vida y desempleo.

Después de cumplir su cometido, Antonio Bermúdez salía del PRONAF en 1965 y el programa desapareció completamente en 1972, mientras que en México comenzaba una polémica sobre el camino a seguir, en la que intervinieron diversos actores y factores. 

Los principales actores fueron las Secretarías de Hacienda y la de Industria y Comercio nacionales: mientras que Hacienda se oponía a la creación de maquiladoras porque no aportarían impuestos directos a México, la de Comercio sí apoyaba la apertura de cualquier industria fronteriza, sin importar su tamaño, ya que generaría empleos. 

El Presidente Adolfo Ruiz Cortinez y el Gobernador Alvaro Obregon Tapia
Por otro lado, mientras que por un lado la población local fronteriza, con distintas intensidades y ópticas según la región, se dividía entre aquellos que abogaban por la Zona Libre para promover el cambio económico, por el otro había quienes se inclinaban por el establecimiento de fábricas en la frontera. En general, podemos decir que los comerciantes se oponían a los industriales, que fueron quienes finalmente lograron imponer su fórmula económica. Además, retrospectivamente vemos que el programa de industrialización fronterizo fue un agregado de distintas participaciones, tanto gubernamentales como individuales, y no una idea de alguien en particular, aunque tuvo muchísima importancia la actuación del gobernador de Sonora, Alvaro Obregón Tapia (1955-1961), en este programa.

Ya desde 1954 David Dabdoub había escrito y publicado un artículo titulado La Verdad Sobre los Perímetros Libres, en el que sostenía que el perímetro libre había mejorado el comercio de Nogales, que en un 90% era de turismo, y de esta manera se podían vender localmente artículos importados junto con los nacionales porque los turistas buscaban lo hecho en México. Que asociado con el establecimiento, también había disminuido el contrabando, y concluía que era necesario que los industriales nacionales mejorasen sus productos, además que debería haber fletes más bajos para poder traer artículos nacionales más baratos a esta frontera.

Así fue cómo poco después surgieron las fábricas fronterizas, como la primera, COMCO de México, que fue instalada en Nogales en 1963, con un capital inicial de $500,000 y 18 obreros. También por entonces, recordaría posteriormente Richard Bolin, consejero de una compañía estadounidense que había visitado acompañando a Richard Campbell, otro de los pioneros de la industrialización nogalense, el sitio donde después se construiría el primer parque industrial de esta ciudad, y encontró que “no había nada en el lugar además de pastura y de las pequeñas cruces del camino en donde la gente había fallecido [en accidentes automovilísticos].” En ese lugar fue donde se planeó construir un parque industrial que manejara a gran escala internacional la idea de establecer fábricas fronterizas. Además, poco después la familia Dabdoub establecía otra fábrica en esta población, MOTOROLA.

Para entonces, el gobierno de Sonora había tomado la iniciativa y en 1961 el gobierno estatal, ahora gobernado por Faustino Félix Serna (1967-1973) creó la Dirección de Fomento Industrial, la que a lo largo de ese sexenio logró la ubicación de un número considerable de empresas en la frontera, y ese mismo año, el mes de marzo, el gobierno estatal expropiaba 60 hectáreas para crear el que se convertiría en primer parque industrial de Nogales, con la idea de fomentar la industrialización a través “del ensamble mecánico y electrónico de productos principalmente para la exportación...” o sea manejar en gran escala el concepto de fábrica maquiladora.

De esta manera, y como respuesta a la iniciativa fronteriza, ahora el gobierno federal intervino, y en 1965 estableció el Programa de Industrialización fronterizo. Además, por entonces fue contratada la compañía estadounidense de Arthur D. Little (ADL) para que estudiara cómo promover la industrialización fronteriza mexicana. 

Las conclusiones para adoptar un modelo de funcionamiento a que se llegaron fueron varias. En primer lugar, el de Plantas Gemelas (Twin Plants) que era un concepto apoyado por los Estados Unidos y en el cual había dos plantas de una misma compañía, una del lado estadounidense de la frontera y otro del mexiano; y mientras que la del lado estadounidense abastecería de insumos y se encargaría de la administración general de la fábrica fronteriza, la planta del lado mexicano se encargaría de abastecer de mano de obra de trabajadores mexicanos. 

Además, Campbell ideó el Plan Shelter, que fue puesto en práctica por primera vez en Nogales, y consistía en que una compañía estadounidense conservaba el control de sus funciones estratégicas así como del valor agregado, mientras que una compañía intermediaria subarrendadora, bajo la que se había amparado la compañía estadounidense, se encargaría de las múltiples tareas de logística, tales como producción, cadena de abastecimientos o tecnología de manufactura, así como los aspectos legales y ambientales.

PINSA en Nogales
De esta manera finalmente, el 9 de abril de 1969, el gobierno del Estado firmaba un acuerdo con la Sociedad Mercantil Parque Industrial de Nogales, S.A. de CV (PINSA), detrás de quien estaba Richard Campbell, por el cual ésta recibía del ayuntamiento de Nogales 46.1498 Has. en arrendamiento por 30 años para construir y operar el que resultó ser primer parque industrial de Nogales, y que quedó ubicado en la superficie que había sido expropiada, ubicada al entonces Sur de la mancha urbana nogalense. Así se cumplía la petición-promesa de campaña a la gubernatura de Alvaro Obregón Tapia, hecha en 1955: “Hace falta una comunión de pueblo y gobierno, hace falta una sincronización exacta de pueblo y gobierno dentro de un programa rehabilitador. Se necesita industrializar al pueblo de Nogales…”

domingo, 9 de febrero de 2014

Nogales de 1961 a 1965

Antonio J. Bermudez
Después del desarrollo que recibieron las zonas agrícolas de México y de Sonora entre 1940 y 1955 con la construcción de infraestructura como presas y otras obras hidráulicas, a partir de la década de 1960 el gobierno federal dedicó su atención a las zonas fronterizas.

Como primer paso, el presidente Adolfo López Mateos nombró a finales de 1960 a Antonio Bermúdez, de Ciudad Juárez y ex Director General de Pemex, para que encabezara este esfuerzo, aparentemente sin que el gobierno federal tuviera idea de cómo lograr ese desarrollo.

Debido a que las ciudades fronterizas como Nogales no tienen posibilidades de otro tipo de producción, se decidió convertir a esta región en un escaparate de lo que podía brindar México al mundo, y de esa manera ofrecer en la frontera misma productos mexicanos con la idea de reincorporar económica y culturalmente a ésta hacia el resto del país. Sin embargo, primero era necesaria la adecuación  de la arquitectura social a los requisitos modernos, principalmente del automóvil. Así, poco después de su nombramiento, en 1961 Antonio Bermúdez ideó el Programa Nacional Fronterizo (PRONAF) que se implementó a través de un fideicomiso concertado entre la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y Nacional Financiera.

Mario Pani
Durante los dos primeros años de funcionamiento del PRONAF, Nogales recibió especial atención. La razón era que Antonio Bermúdez, su Director, estaba casado con Hilda, hija de Manuel Mascareñas, por lo que se destinó a Nogales alrededor del 16% del presupuesto total del PRONAF dedicado al mejoramiento de la arquitectura social, mientras que por ejemplo, Tijuana recibiría apenas alrededor del 10% del presupuesto.

Todas las construcciones realizadas entonces fueron diseñadas por la firma mexicana del Arquitecto Mario Pani y Asociados, en la que constituiría su última gran actividad económica, ya que el siguiente Presidente de México, Gustavo Díaz Ordaz, le encargó las otras grandes obras que se realizaron en México derivadas de las olimpiadas de 1968 a otra firma.

En Nogales, la obra más visible del PRONAF fue la nueva Puerta de México, un doble arco situado en la frontera misma que simboliza la unión, en ese punto, de las dos Américas, la angloamericana y la iberoamericana. Por cierto, ya durante la etapa de construcción se vió que el claro que proyectaba el diseño de los arcos (el arco grande libraría 102 yardas, o sea incluiría las oficinas de migración y llegaría hasta la acera Este de la Calle Pesqueira, mientras que el chico abarcaría 47 yardas) era imposible de construir debido a la escasez de terreno suficiente, por lo que para mantener la proporción entre los arcos, el arco mayor quedó finalmente en 58 yds, mientras que al chico se le asignó un claro de 38 yds). La construcción de las obras del PRONAF en Nogales fue concluida el 19 de julio de 1962, a la vez que el diseño de esas obras estuvo a cargo del Arq. Hilario Galguera.

Brasilia
Las construcciones del PRONAF seguirían el modelo arquitectónico de Brasilia, que en 1960 había sido inaugurada como nueva capital de Brasil, y cuyos edificios fueran diseñados por el arquitecto Oscar Niemeyer, quien aprovecharía el concreto armado para construir edificios en los que predomina la línea curva, ya que, como lo diría: “no es el ángulo oblicuo que me atrae, ni la línea recta, dura, inflexible, creada por el hombre. Lo que me atrae es la curva libre y sensual.”

La nueva frontera en Nogales y sus amplias vías de acceso
Además de los arcos de la garita principal nogalense, también fueron construidos siguiendo estas mismas ideas los edificios aledaños, entre los que estaba el actual Museo de Arte de Nogales, un paraboloide hiperbólico realizado en concreto, así como también la nueva estación ferroviaria que reemplazaría al edificio que se encontraba entonces aledaño a la frontera misma. La nueva estación ferroviaria fue construida en las afueras de la entonces población, aunque su edificio eventualmente fue absorbido por el crecimiento de la ciudad, ya que hoy se ubica, desierto, en el centro geográfico mismo de Nogales, Sonora, a unos pasos de la intersección de la Obregón y Boulevard 2000.

El diseño original del PRONAF en Nogales
Igualmente serían construidas, entre otras, las oficinas de Migración adjuntas a la frontera misma, ajustando el escaso espacio existente a los proyectos originales. Además, fue construida también la Plaza Hidalgo que, aunque alejada del centro de poder religioso o político, como es costumbre en nuestros países iberoamericanos, de cualquier manera definía en cierta manera el extremo Sur del antiguo Fundo Legal. La única falla que tenían estas obras desde el punto de vista local fue la inclusión, en la mayoría de ellos, de grandes espejos de agua que seguían el ejemplo de Brasilia, en donde abunda el líquido, aunque en esta frontera es importantísima la carencia de éste, y debido a ello fue que los espejos de agua tendieron a desaparecer con el paso del tiempo.

La hoy desierta estación ferroviaria de Nogales
Sin embargo, no fueron éstas las únicas construcciones que realizó el PRONAF, ya que también junto con la remodelación de la garita internacional fueron hechas las avenidas Adolfo López Mateos, la Plutarco Elías Calles y la Adolfo Ruiz Cortínes, amplias calles desde los estándares locales, avenidas (así fueron llamadas desde sus inicios, a pesar de que carezcan de árboles en sus camellones) que fueron diseñadas y construidas para facilitar el movimiento automovilístico nogalense, que es localmente principalmente con dirección Norte-Sur, y que inician desde la frontera misma hasta el límite de la entonces mancha urbana. y de esta manera se adecuaba esta ciudad al imperio del automóvil que inició con el siglo XX, ya que cuando se realizó el diseño original de Nogales, los autos no existían.

Un ingeniero encargado de esa obra entonces, me contó una anécdota relacionada con la construcción de estas avenidas. Esta es que en el proyecto que se debía seguir para construirlas, se contemplaba la inclusión de grandes curvas en la vialidad, a pesar de que la accidentada orografía nogalense no ofrece el espacio suficiente para construirlas, como lo indiqué en el artículo al que enlazo en el párrafo anterior. Y así fue que, cuando le hablaron por teléfono al arquitecto Galguera para preguntarle cómo se podría resolver el problema que había surgido para poder construir siguiendo el proyecto original alguna de las vías planeadas, ya que uno de los cerros locales se interponía en la curva de la calle, la única respuesta que obtuvieron del Arquitecto fue que si Nogales no era tan plano como Agua Prieta, que era la única población fronteriza sonorense que él conocía.

domingo, 2 de febrero de 2014

Nogales en 1960

Antes de iniciar la lectura de este artículo es necesaria una advertencia. Probablemente sea más interesante leerlo para quien conozca a esta población fronteriza, ya que así podrá comprarar, podrá comprender los cambios que hemos tenido durante el último medio siglo. En 1960 Nogales no había iniciado el enorme crecimiento que vería en el futuro, aunque ya se avizoraban sus cambios. Así, dedicado a ellos, a quienes al menos conocen al Nogales actual me detengo para describirles cómo era esta población entonces, como era aquí en el momento que define el cambio, cómo era Nogales la víspera que marca la realidad entre una frontera preindustrial y el del cambio hacia la industrialización.

Así, tenemos que esta ciudad contaba en 1960 con una población censada de 37,659 habitantes y la mancha urbana tenía una superficie de 530 hectáreas, o sea que en el medio siglo transcurrido desde entonces la población de Nogales creció cerca de 6 veces (a alrededor de 212,000 habitantes según el censo del 2010), mientras que la mancha urbana lo hizo en ocho (a las 4,000 hectáreas que tenía el 2010). (Todo ésto lo podemos ver en el mapa interactivo adjunto, en el que muestro la distribución aproximada de la mancha urbana de entonces)




Para empezar, tenemos que el boulevard Luis Donaldo Colosio no existía todavía; éste sería construido a finales de esa década como periférico poniente, rodeando a la población un poco más hacia el Oeste de los límites de la mancha urbana y atravesando las lomas que entonces estaban despobladas del oeste de la ciudad.

Y si recorremos por turno las calles que, partiendo del eje principal, la calle Obregón, se extienden a lo largo de las cañadas laterales nogalenses y hacia el Oeste, encontramos la más norteña de la mancha urbana, la Reforma, que se extendía hasta el Panteón Nacional, aunque desde el panteón del Rosario iba dejando atrás lomas desnudas de casas. Y más al Sur, la Colonia Lomas de Fátima apenas se encontraba en construcción. La única calle de esa zona nogalense que alcanzaba algo de extensión era la 5 de Febrero en donde se ubicaba la Zona Roja, y que llegaba apenas poco antes de donde actualmente da vuelta hacia la derecha para convertirse en Playa Cochorit.

Y más hacia el Sur, nuevamente las lomas se extendían despobladas hasta la que se llamaba entonces Calzada de los Nogales, y que actualmente ha cambiado su nombre a Calle Tecnológico, institución que tampoco existía; mientras, su calle paralela, la Hermosillo, pasaba por la actual Unidad Deportiva, que entonces únicamente era zona de captación de agua del subsuelo para Nogales, y continuaba como vereda hasta el rastro municipal dejando atrás a uno que otro ranchito cuyos perros rompían el silencio de esa cañada, y junto al rastro municipal se encontraba la garita poniente que definía al límite occidental del Perímetro Libre nogalense; mientras que más hacia el Sur, la actual Colonia Kennedy tampoco había nacido todavía por lo que sus ondulantes lomas únicamente eran utilizadas como escenario para días de campo de los nogalenses.

Y si continuamos nuestro viaje imaginario, ahora a lo largo de la carretera Internacional y hacia el Sur, llegaremos a la entonces nueva estación de ferrocarril, construida más allá de donde se pensaba que por muchos años seguiría siendo el extremo Sur de esta población, ya que aún no surgían ni los parques industriales ni las colonias que hoy se extienden por ese rumbo de la mancha urbana nogalense. Además de la entonces nueva estación del ferrocarril, en el límite Sur de Nogales únicamente se encontraban la Zona Militar así como la garita que demarcaba a otro de los puntos que marcaban al Perímetro Libre que rodeaba totalmente a Nogales, y que equivaldría a la garita actual que se encuentra en el kilómetro 21 actual. Todo ésto, repito, se hallaba aún más hacia el Norte de lo que actualmente constituye el centro geográfico de esta población que ha ido creciendo hacia el Sur.

Pero recorriendo nuestro viaje por las cañadas de Nogales, vemos que hacia el Oriente del eje central que comprende la Calle Obregón y el arroyo Los Nogales, recordando que este último recorría a cielo abierto la cañada principal, tenemos que colonias como la Empalme crecían únicamente pegadas a la Obregón, ya que, recordemos, las actuales avenidas Ruiz Cortines o Plutarco Elias Calles aún no habían sido construidas.

Así, la Colonia CTS-CROC tampoco había iniciado mientras que la calle Celaya, que es por la que se llega actualmente a esta colonia, penetraba por esa cañada únicamente por unas cinco cuadras. Y más hacia el Norte, la calle Héroes llegaba hasta cerca del panteón del mismo nombre, mientras que la Calle Buenos Aires apenas se le intentaba unir, ya que por entonces las lomas despobladas las separaban.

La frontera misma estaba por entonces demarcada por una cerca de alambre de eslabones que la Comisión Internacional de Límites había encargado construir a la Compañía San Xavier Rock and Sand de Tucson, con 1 y medio kilómetros hacia el este del Monumento No. 122, y unos 2 Kilómetros al oeste del mismo. Tenía 11 pies de altura dentro de Nogales, y más allá un cerco de alambre de púas de cinco hilos demarcaba una frontera que al menos nominalmente cuidaba el Servicio de Inmigración y Naturalización estadounidense. Era un Nogales en el que la violencia aún no se enseñoreaba, los recuerdos de infancia me llevan a evocar nuestra costumbre de atravesar caminando sus calles para ir a acampar, cargados de mochilas de las que se asomaban los rifles “para cazar”  que no eran utilizados para nada más que no fuese únicamente como status de adulto, y todo sin que ninguna autoridad se molestara en decirnos una palabra de reproche por llevar armas al descubierto.

Las únicas instituciones de educación superior locales eran la Preparatoria y Secundaria Federal, y no había ninguna de las tiendas departamentales que hoy se extienden a lo largo de toda la geografía nogalense. Únicamente pequeñas tiendas de abarrotes en ésta o aquella esquina ofrecían los artículos que los nogalenses habían olvidado adquirir ya fuese en el Mercado Municipal que estaba en la esquina de Obregón y Ochoa, o bien en alguna de las tiendas de abarrotes de Nogales, Arizona, de las que la mayor se encontraba a unos pasos de la frontera misma. Y en cuanto a muebles, éstos se podían adquirir ya fuera en Combustibles, de Ernesto Elías, en la esquina de Obregón y Vázquez, o bien en alguna de las tiendas departamentales que había sobre la Calle Morley, en Nogales, Arizona, en donde también se ofrecía ropa para toda la costa del Pacífico de México.

Ese era el Nogales de vísperas del enorme cambio que ocasionaría el crecimiento industrial que veríamos a partir de la década siguiente, cambios que convertirían a ese soñoliento poblado en la ruidosa ciudad en que se ha transformado.

domingo, 26 de enero de 2014

Nogales de 1956 a 1959

Presidencia antigua de Nogales
En abril de 1956 Ernesto Félix, quien ahora es Director de la Junta Federal de Mejoras Materiales, anuncia que fue aprobado un presupuesto de 2 y medio millones de pesos para embovedar, desde la frontera a la entrada a la Cañada Buenos Aires, el canal que atraviesa Nogales a cielo abierto. Además, el nuevo presidente municipal, Miguel Amador Torres, quien el año anterior había sido director local de la campaña para Gobernador de Sonora de Alvaro Obregón Tapia, también anuncia que será remodelado el edificio de la Presidencia Municipal; se le removerá la fachada de piedra cantera y convertirá en un edificio de dos pisos. La obra será realizada por el Ing.Guillermo Wolf con un costo de $570,000.

El nuevo edificio de la Presidencia Municipal
Ese año también se trabaja para adecuar la vialidad de Nogales a la hegemonía del automóvil. El gobierno municipal adquiere una motoconformadora, se une la calle Aldama con la Maclovio Herrera y se prolonga la calle Artes desde la Rosario hasta la Ferrocarril, la Triunfo de la Sonora a la Cuauhtémoc y se extiende la Galeana.

También por entonces, y a partir del 22 de mayo, queda establecida la costumbre de hacer sonar la sirena de la bombera a las 9PM para indicar que serán recogidos los menores de edad que aún anden a esa hora en la calle, medida que es acompañada de la instalación de lámparas mercuriales en el alumbrado público sobre la Calle Obregón. Además, se implementan otras acciones para combatir la vagancia y promover mejores empleos en Nogales, tales como la apertura de centros de educación nocturnos, dirigidos por el Profesor Humberto Campos Varela.

Y en el campo de las ideas, diría yo filosóficamente, Oscar Monroy Rivera escribe ese año Antología de Poesía Sacro Criminal a la que le seguirá su siguiente libro: Antología: El Crimen en la Poesía. Son dos temas en los que se mezclan la ética y sus símbolos, por un lado, y por el otro su antítesis: el pecado. En otras palabras, ya desde entonces le inquieta al pensador poeta Monroy la relación dialéctica que existe entre el bien y el mal, entre el orden de la métrica y de la acción ética, y el desorden que implica el crimen, el mal; ésto como una preocupación aún más profunda: cómo es posible que pueda surgir el bien del mal, el orden del desorden. O lo que es lo mismo, cómo podrá diseñarse un Nogales futuro basado en un Nogales de ese momento que no ha logrado ni intentado resolver su problema ético. Así surge la pregunta que se hace desde entonces: qué tanto pesa la carga moral insatisfecha que viene arrastrando nuestra población para el desarrollo de un Nogales en el que se piensa resolver la problemática social local. La proliferación del crimen en el Nogales contemporáneo se ha encargado de darle respuesta a esa pregunta.

Pero volvamos a nuestra crónica. Empezando 1957 ya se habla de la organización de servicios médicos bajo el Seguro Social en Nogales, y mientras que dos años antes las dos enfermedades principales en el poblado habían sido gripa y sífilis, un año después lo serán la gripa y el sarampión.

La antigua estación del Ferrocarril
Y así, el proyecto de adecuar Nogales para el futuro continúa: en julio de ese año se inicia la construcción de la nueva estación del ferrocarril en Lomas para reemplazar al ya caduco edificio de la estación que se ubica aledaño a la frontera y que interrumpe la calle Campillo, y ese mismo mes el Profesor Alfonso Acosta anuncia que durante el año lectivo siguiente, la escuela secundaria será militarizada. El resultado más visible de esa medida será que todos los alumnos lleven uniformes color caqui, lo que borrará la distinción de clases económicas entre los educandos.

La Nueva Estación del Ferrocarril
Y la invasión automovilística continúa: ese 1957 ya hay 3,592 autos circulando por las calles de Nogales y Ernesto Félix, todavía Presidente de la Junta Federal de Mejoras Materiales, abre la calle Colón (actual Ruiz Cortines) entre la Buenos Aires y la Héroes, con un costo de $5,125,016.91 recorta el cerro que se interpone; además, debido a que la mayor parte del arroyo corre a cielo abierto, construye un puente a la salida de la Héroes y otro más en la Obregón en el punto en que ésta cruza el arroyo de la Granja ($329,377.81), además de erigir el tanque de agua “Bonillas” ($83,961.83), aunque el 20 de septiembre renuncia debido a ciertas maquinaciones; un mes después, el 31 de agosto, a las 2:30 PM son inaugurados los servicios del Seguro Social en Nogales, como anticipo requerido de la nueva función económica de esta frontera.

La estación de transporte de tomates en Nogales, Arizona
Y relacionado con la frontera misma, para 1958 había sido todo un éxito la modalidad que fuera implantada por Walter Holm en 1947, de utilizar camiones para transportar vegetales de Sinaloa y exportarlos a la unión americana, ya que para este último año éstos excedían a los acarreados por tren. Esa medida había sido perfeccionada en 1953 cuando inauguró las flotillas de camiones refrigerados para evitar que se echara a perder el vegetal.

Lo que sucedía era que Walter Holm había sabido aprovechar, reafirmándola, la vocación natural de Nogales de ser un lugar de intercambio de tecnologías, un punto de comercio internacional. Holm incursionaría además en otras transacciones económicas internacionales que hoy han probado ser todo un éxito, como el camarón congelado, la manteca y hasta el huevo.

Todo este incremento comercial había llevado a que en 1956 fuera inaugurada otra garita internacional más en Nogales (recordemos que por entonces el único lugar para cruzar la frontera era a través de la garita principal y la de la calle Elías) con la apertura de otra garita más, la tercera, sobre la Calle Pesqueira, con la única función de facilitar la exportación de vegetales. Nogales se preparaba para la siguiente década mientras veía cómo el centro mismo de esta población se convertía en un enorme embudo de comercio internacional.

domingo, 19 de enero de 2014

El cine comercial en Ambos Nogales

El Kinetoscopio
Las primeras películas comerciales filmadas en la región de Nogales fueron realizadas alrededor de 1950 por lo que incluyo este artículo de la serie en este momento.

Obviamente, y por restricciones de espacio y tema, este texto no pretende ser una visión general del asunto. Unicamente menciono los aspectos más relevantes. Dicho ésto, agregaría que las primeras películas exhibidas en Nogales se pasaban en 1895 en la cantina de Brickwood, inmediata a la frontera internacional, del lado estadounidense. Se utilizaba un kinetoscopio, que era un aparato que había sido inventado apenas hacía dos años antes por Thomas Alva Edison y que consistía en una caja a la que el espectador de asomaba para ver a través de un agujero.

Vendría después la revolución mexicana, y al recuperarse la paz después del periodo álgido del movimiento armado, la única película comercial mexicana que conozco que haya sido filmada en esta región fue Bajo el Cielo de Sonora, de 1948, con las actuaciones de Raúl de Anza, Leonor Amar y Carlos López Moctezuma, aunque no trata de la región fronteriza sino de la del Yaqui. Un oficial del ejército nacional, antes de retirarse recibe la orden de conocer las causas del levantamiento de la tribu Yaqui y decide acudir al disfraz de un vaquero que lleva un hato de ganado. Durante su viaje descubre que los Yaquis son una tribu pacífica, aunque han sido instigados por el jefe de policía del pueblo. Aquí puedes ver el inicio de esta película.

Mientras, la primera película comercial estadounidense que conozco que fue filmada en Nogales, y de la que ya he hablado en otras ocasiones, fue Mala Hierba (Johnny Stool Pigeon). Puedes verla en el siguiente enlace. Estrenada en 1949, fue filmada en blanco y negro con las actuaciones de Howard Duff, Shelley Winters, Dan Duryea y Tony Curtis. En ella aparece el principal cruce internacional de la aparente soñolienta población que era el Nogales de entonces, así como algunas escenas de barrios de Nogales, Sonora, los que no he logrado reconocer.

Vendría después la primera película filmada en color en las afueras de Nogales, Arizona. David y Betsabé.  Seguía la tendencia del Hollywood de entonces: tocar temas épicos bíblicos. Fue realizada en un set construido ex profeso en las lomas del Noreste que dominan al río Santa Cruz al noreste de la ciudad vecina y asemejaba al Jerusalén de sus tiempos. Estrenada el 14 de agosto de 1951, actuaban en ella Gregory Peck y Susan Hayward. En esta película, el ojo avizor que conoce esta región logrará reconocer algunos de los cerros que dominan el paisaje alrededor de Nogales. Se compone de once segmentos que puedes ir viendo en el siguiente enlace.

Posiblemente una de las razones para acudir a temas bíblicos haya sido evadir así las restricciones de la censura fílmica estadounidense, que se encontraba entonces imbuida del puritanismo de la época. Por ejemplo, cuando se le preguntó a uno de los actores del filme sobre el erotismo de algunas escenas de éste (escenas que, por cierto, no harían levantar la ceja a nadie), únicamente se encojió de hombros y señaló que la autoridad que tenía detrás para mostrarlas, era "El Viejo Testamento."

Y aunque continuarían siendo filmados temas bíblicos, pocos años antes había surgido otro tema más, el de las películas de vaqueros, en las que el Estado de Arizona fue escenario natural. Entre estas películas merece que mencione ARIZONA, de 1939, para cuyo rodaje fue construido un set en las afueras de Tucsón que actualmente constituye el parque de diversiones OLD TUCSON y que también ha sido utilizado para filmar allí incontables películas posteriores.

Le seguirían otras películas como Río Rojo (Red River), estrenada en 1948, dirigida por Howard Hawks y estelarizada por John Wayne, filmada en exteriores del Río San Pedro y el poblado de Elgin, cerca de Patagonia, Arizona. Aquí puedes verla. En esta película hizo su debut fílmico Montgomery Clift.

Esta y otras películas similares covertirían a Wayne en uno de los actores principales de Hollywood y en figura casi cotidiana de Nogales, Sonora, cuando filmó toda una serie de películas de vaqueros en los alrededores de esta frontera tales como Río Bravo, El Dorado o Río Lobo (En este enlace se puede ver esta última película). Los conocedores del cine mexicano conocerán la actuación de Jorge Rivero en el filme.

Para entonces, los proyectos cinematográficos estadounidenses se encontraban en constante exploración, y así vendría el estreno, en 1955, de otra película que formó toda una tendencia fílmica estadounidense. El musical de Rodgers and Hammerstein, OKLAHOMA, filmado en el Valle de San Rafael, al norte del poblado de Santa Cruz, del lado estadounidense de la frontera (En este enlace puedes ver algunas de las escenas de la misma). Para filmarla, se construyó con un costo de $100,000 dlls toda una granja. Además se plantaron cinco hectáreas de maíz, tres de trigo y una huerta de duraznos. Finalmente, debido a que no había agua corriente en la zona, se perforaron pozos para regar esos cultivos. Por ejemplo, en la escena que muestro en el enlace, el maíz había sido plantado en macetas individuales, debido a que en la temporada de la filmación no se encontraron milpas sembradas con esta planta.

En esta película se hacía cantar y bailar a vaqueros en una especie de ópera, y aunque las películas musicales con otros temas tuvieron un éxito enorme mundial, como lo atestiguarían La Novicia Rebelde o West Side Story, por otro lado Oklahoma sería la única cinta musical con el tema del “western.”

Sin embargo, para entonces también había surgido otro género que yo llamaría “suburbano internacional” con la filmación de la película El Fondo de la botella (The Bottom of the Bottle), que fuera estrenada en 1956 y se basaba en una novela del prolífico escritor europeo de origen Belga, Georges Simenon, quien para entonces ya había ideado al detective Jules Maigret (una especie de Sherlock Holmes con un enorme seguimiento en Europa), y escribió esta novela mientras vivía en una casa rentada entre el actual Río Rico y Tumacácori en 1948. Película a colores, fue estelarizada por Ben Johnson, Joseph Cotten y Ruth Roman. (Esta película se encuentra dividida en seis partes, numeradas consecutivamente del 1 al 6. En seguida presento la número 1) y en cuyas escenas iniciales aparece la garita de la Calle Elías, por la que entonces cruzaban autos, así como escenas de esta calle. Por cierto, el agente de inmigración mexicano que aparece en esta escena, no era otro que Oscar Humberto Stevens, quien años después sería dueño de una tienda en Nogales, Arizona.




Dos hermanos, Patrick Martin, un rico abogado de Nogales, Arizona, y su hermano Donald, un alcohólico que había matado a un hombre durante una borrachera, por lo que fue encarcelado, se escapa de prisión e intenta que su hermano le ayude a ir a México. Es decir, es un argumento que trata de la vida íntima de personajes que se relacionan con la frontera misma. Sin embargo, el verdadero protagonista de la obra es el río Santa Cruz y sus cíclicas crecientes, además de las fiestas bajo cualquier pretexto de la élite que vive en la región suburbana al Norte de Nogales, a algunas de las cuales el autor de este artículo fue invitado. Para quien desee reconocer al Nogales de entonces, la película inicia cuando el abogado cruza la frontera por la garita de la Calle Elías y visita alguno de los cabarets de la zona.

Finalmente, debo agregar que últimamente, en las películas que se filman en Nogales se ha regresado al género de películas de mafia con títulos como La Ciudad del Silencio (Border Town), Traffic, Hangover 3 y otras más (en seguida muestro un recorrido de la calle principal de Nogales, Arizona, la Calle Morley, que fue convertida en un pueblo que intenta semejarse a Tijuana, para su utilización en esta última película).