domingo, 23 de febrero de 2014

La creciente internacionalización de Nogales

Ambos Nogales habían surgido como poblaciones complementarias en lo económico. Resumiendo el periodo porfirista, podemos recordar la frase aquella de que en Nogales, Sonora, estaban los restaurantes mientras que del lado estadounidense los hoteles.

Vino después la revolución mexicana, y cai concluyendo ésta, en 1917 llegaban a Nogales, Arizona, Jake Rochlin y John Robinson, quienes abrieron una tienda de artículos para los soldados del campamento militar estadounidense destinado a cuidar la frontera. Dos años después arribaba también Hyman Capin y establecía una sastrería para abastecer de uniformes a los soldados. Sin embargo, este arreglo económico no duró mucho, ya que después del cierre del campamento militar al terminar la época bélica de la revolución y la Primera Guerra Mundial, se reorganizó el comercio de Nogales, Arizona, hacia la costa del Pacífico mexicana.

Primero, Rochlin y Robinson le vendieron su tienda a Charles Bracker y así empezó la tienda Bracker's, mientras que poco después, en 1920, Capin le compraba a Sam Leeker una pequeña tienda, El Paso, y cinco años después La Ville de Paris a Charles Dumazert. Uno de los yernos de Capin, Roberto Marcus, estableció su propia tienda al comprar la Mueblería de Pogash en 1943 que convirtió en Mueblería Marcus y años después abrió una tienda de ropa, La Popular, mientras que otro yerno de Capin, Harry Chernin, en 1941 abrió otra mueblería, la Citizen's Furniture Store. Alma Ready, cronista de Nogales, Arizona, describe a la población vecina como el: “dinámico pequeño centro comercial llamado Nogales [Arizona] cuya importancia estaba, y en 1970 continuaba estando, fuera de toda proporción con su tamaño”. Y es que durante esos años su bonanza económica era envidiable. Asociada con la imagen del “old Mexico”, las estrellas de Hollywood hacían de Ambos Nogales su pequeño lugar de reposo, mientras que anualmente las Fiestas de Mayo lograban atraer a millares de visitantes, tanto estadounidenses como mexicanos, y la frontera era abierta a todo el que quisiera cruzarla, sin necesidad de presentar o tener pasaporte.

Sin embargo, a partir de la crisis económica de México desde la década de 1970 y la reestructuración económica de Nogales, Sonora, se intensificaron las medidas para restringir el tránsito humano internacional, además de reorientar la oferta de productos de Nogales, Arizona. Las tiendas de artículos de lujo que había sobre la calle Morley fueron cerrando o cambiando su orientación, y sólo sobrevivieron las que ofrecían artículos más baratos. Esto se debía a que el Condado de Santa Cruz experimentaba niveles de desempleo del 25%, por lo que para resolver esta situación, se buscaron fórmulas para recuperar la superioridad financiera de Nogales, Arizona.

De esta manera surgió el tema de los impuestos sobre ventas. Queda afuera del tema principal de esta serie de artículos extenderme más sobre este asunto, pero diría que en 1988 los impuestos sobre ventas de sonorenses en Arizona superaban al presupuesto del municipio de Nogales, Sonora, en unas tres veces.

Además, mientras que en Nogales, Sonora, le tocó para todo 1992 a cada habitante del Municipio la cantidad de $62.70 Dlls. del presupuesto municipal, para Nogales, Arizona, a cada habitante le tocaron $923 Dlls. del presupuesto de la ciudad, además de $949 Dlls. del presupuesto del Condado, o sea un total de $1,872 Dlls. por persona. Es decir se gastaron en fondos públicos, 30 veces más en cada habitante de Nogales, Arizona, que en un habitante de Nogales, Sonora.

Esto a pesar que los impuestos que pagábamos y seguimos pagando los mexicanos allí, son totalmente ilegales. El Artículo 1, Sección 9, Cláusula 5 de la Constitución de los Estados Unidos lo prohíbe explícitamente: “no se impondrá ningún impuesto o tarifa sobre artículos exportados de ningún Estado”. Esta prohibición llevó en 1977 a los comerciantes de Nogales, Arizona, con la meta de mejorar sus ventas internacionales, a proponer al congreso de ese Estado que se eximiera del pago de impuesto sobre ventas a los mexicanos en una franja de 30 millas de la frontera, y el Procurador de Justicia de Arizona, Bruce Babitt (que después sería Gobernador de Arizona 1978-1987 y Secretario del Interior estadounidense entre 1993-2001)  la pusiera en efecto el 27 de agosto.

Sin embargo, algunas tiendas del centro comercial El Con, de Tucsón, inmediatamente protestaron, argumentando que la medida de 30 millas los ponía en desventaja en relación con los fronterizos y comenzó una campaña periodística en la prensa de Tucsón contra la “hipocresía fronteriza” de las tiendas de Nogales, Arizona, hasta que la Juez Lillian Fischer, de la Corte Superior de Arizona, “sostuvo la legalidad de eximir a los mexicanos [del pago], aunque consideró que la ley era anticonstitucional debido a que el límite de 30 millas era arbitrario” y discriminatorio contra las tiendas de Tucsón.

Esa decisión legal definió la situación y de ahí en adelante la polémica se centró en la cuestión del límite de 30 millas, y no en lo principal, la anticonstitucionalidad del cobro de impuestos a la exportacion. Así duró la pugna hasta que la Suprema Corte estadounidense, el 27 de abril de 1978 se decidió en favor de los comerciantes de El Con, argumentando que las 30 millas eran discriminatorias contra el comercio de Tucsón, y así quedó derogada la prohibición de cobrar impuestos a los sonorenses que comprábamos en Arizona.

Actualmente, tan sólo las tiendas que venden exclusivamente artículos para ser exportados no cobran impuestos, a pesar de que la mayoría de mexicanos compramos artículos en Arizona que consumiremos en México y se nos cobran esos impuestos.

1 comentario:

  1. Gracias por compartir su pagina, es muy interesante conocer el pasado de las ciudades, eso nos une con las raices de nuestros antepasados.

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